Bondad Profesional

Corre por las redes un artículo que llama mi atención, lo habréis visto seguro.

Es la entrevista a Howard Gardner, neurocientífico autor de la Teoría de las inteligencias múltiples, que dice que «Una mala persona no llega nunca a ser un buen profesional»

Hay varias ideas en el artículo que me gustan. El hecho de que haya varios tipos de inteligencia y que no destacar en una no signifique no hacerlo en ninguna.
Es evidente que cada persona es un mundo y no todos destacamos en lo mismo sin que eso nos coloque por encima o por debajo de la inteligencia «standard», medida hasta ahora por tests, que también se saben casi inútiles para medir «la/s inteligencia/s real/es». Sólo miden la capacidad de resolverlos. Que es diferente.

Así que nadie desespere si es un «zote» en comunicación, puede ser un genio matemático, o musical o interpersonal o ….así hasta siete tipos de inteligencia medibles bajo parámetros similares. Me viene a la cabeza eso de si mides la capacidad de subir a un árbol de un pez, pasará toda su vida pensando que es un inútil. Encuentra tú área y desarróllala.

Me llama también la atención la idea de que hay cada vez más personas «incerciales». Que siguen lo que se supone que hay que hacer hasta que descubren que no tienen ilusión por nada y entran en crisis. Dice literalmente algo que llevo toda mi vida pensando «sin ilusión la vida se queda en obligación» y eso vuelve loco al más «pintao». Buena o mala persona. En el campo empresarial es el «esto siempre se ha hecho así». Teniendo en cuenta de que el escenario no deja de cambiar, es una frase peligrosa donde las haya…

Pero lo que de verdad me gusta del artículo es el hecho de reconocer que las malas personas no llegan nunca a ser buenos profesionales.

Pues aunque tengan lo que socialmente se reconoce como éxito, les faltan cualidades para ser buenas, para ser excelentes. Y no sólo excelentes en lo profesional, meta fantástica donde las haya. Si no, y esto ya es de mi cosecha, en lo personal, que es al final lo que somos. Personas. Y a veces lo olvidamos. Las empresas están articuladas por personas y por tanto son su reflejo.

No hay nada más bonito que trabajar en paz, por unos objetivos, con ilusión, esfuerzo y de manera ética. No hay nada más bonito que ser una buena persona. Paso previo a la bondad profesional, a la excelencia que todos deberíamos buscar en cualquier campo de la vida.

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