La chica de marketing

Recuerdo que hace no tantos años (aunque parezcan unos mil), vi a la primera persona hablando por la calle con un teléfono móvil. Inmediatamente pensé: “qué pretencioso (en realidad esa no era la palabra). ¿No puede llamar desde un teléfono normal?” Jamás imaginé que sólo unos años después iba a ser capaz de comprarme un terminal desesperada porque el mío se había caído y la reparación tardaba ¡8 horas!

Y es que a veces en el día a día no percibimos los cambios y la importancia de éstos, creando necesidades, dependencias, modificando comportamientos, abriendo nuevos caminos…. Y es sólo al mirar hacia atrás cuando nos damos cuenta de su increíble evolución…

Inevitablemente y tras estudiar derecho (pues era  una carrera “seria”) pero dedicarme al Marketing, me viene a la cabeza otra anécdota de cuando empecé a trabajar como becaria en mi primera empresa. Un comercial trataba de disculpar una metedura de pata (suya) alegando que había sido “la chica de marketing”……-no comment-

Como con los móviles, no éramos capaces aún de ver la importancia que sólo unos pocos años después esta disciplina iba a adquirir.
Hoy ya no queda ninguna duda de que una empresa sin una buena Dirección de Marketing está incluso más condenada aún, que si carece de un buen director Comercial, Logístico, Financiero o General…

Cuántas veces hemos visto un producto regular ponerse de moda y convertirse por arte de magia – o de marketing 😉 – en casi una necesidad para el consumidor.

Y a la inversa, ¿cuantas empresas con un gran producto o servicio empiezan a debilitarse e incluso a caer por una mala gestión en este campo? Yo respondo – demasiadas.

Y es que todo ha cambiado. Muy pocos productos o servicios ya “se venden solos”, la competencia es feroz y vertiginosamente han surgido nuevas y numerosas áreas que han transformado completamente el escenario y, que englobadas bajo el paraguas del marketing, a toda velocidad han tomado una importancia capital.

Las 4P del marketing mix (Product, Place, Promotion, Price) hace tiempo que mutaron hacia 7 contando ya con la gente, el proceso y la situación o entorno (People, Process and Physical Evidence). De ahí  nacieron las 5C (compañía, colaboradores, clientes, competencia y contexto) y como todo y como siempre, sigue en evolución. Y cada vez más rápida.

Si no lo habíamos previsto, debemos reaccionar ahora. Ya lo decía Darwin “no sobrevive el más fuerte, si no el que mejor se adapta”

Negar o descuidar estos aspectos puede suponer sin duda el éxito o fracaso de una compañía. ¿Hablamos?

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